SOBRE LA MEMORIA

Hace unos días un acuerdo PSOE- Izquierda Unida permitió desbloquear el Proyecto de ley de la memoria histórica, de lo cual no podemos sino felicitarnos, ya que frente a quienes lo consideran innecesario, nos encontramos los que no solo queremos recordar, si no conocer lo que se nos pretende ocultar. Y digo conocer, porque a nuestra generación se nos ha intentado robar la memoria. A muchos de nuestros abuelos los mataron, a los que no, les calló el miedo y 40 años de férrea y sanguinaria dictadura.

A los que argumentan que no existe la memoria histórica hay que decirles que si, que existe, como existe la memoria colectiva de los pueblos. Y que seguirá existiendo mientras queden testigos orales de los hechos, mientras sigan viviendo sus hijos, y sus nietos, que conocen el sufrimiento de sus mayores. Es demagogia comparar las atrocidades cometidas por Franco y sus acólitos con las que cometieran en su tiempo Nerón o Calígula. De Nerón conocemos los hechos históricos, pero no conservamos memoria, de la Guerra Civil y de Franco si que tenemos memoria, no la perdamos. La historia nunca se repite, pero se tiende a imitar.

A los que se escandalizan por la retirada de estatuas y símbolos de Franco y su dictadura, alegando que se quiere destruir la historia, nosotros les decimos que no, que lo que se destruye es el homenaje a un asesino, a una época de represión. ¿A quien le gustaría ver todos los días, al pasar por la plaza de su pueblo, una estatua de quién es responsable de la muerte de algún familiar?

Si es cierto que durante la guerra cometieron crímenes los dos bandos, pero hay dos premisas que debemos recordar:

Una, que aunque la República no era perfecta, era democrática. Se instauró en 1931, tras una incontestable victoria de los partidos republicanos y de la izquierda. Cinco años más tarde, el Gobierno Republicano de 1936 era el reflejo de los resultados electorales. Nada puede justificar un golpe de estado: solo el pueblo, a través de las elecciones, tiene LEGITIMIDAD para cambiar gobiernos. Por tanto, y a pesar de que atrocidades las hubo en los dos bandos, no cabe el olvidar que fue el Ejercito quién se levantó en armas contra el Gobierno del Pueblo.

Y dos, una vez terminado el desastre de la Guerra Civil, solo un bando dejó de matar. Franco continuó con lo que había comenzado en 1936: un GENOCIDIO. Continuó el terror, la persecución, los juicios sumarísimos (¡cuando los había!). A día de hoy todavía quedan cientos de familias que no ha podido enterrar dignamente a sus seres queridos.

Y la ley solo pretende esto: recuperar la dignidad arrebatada a estas gentes, recuperando sus restos, reconociendo la injusticia de las condenas, en definitiva honrar la memoria de aquellos que han tenido esperar que más de 50 años para poder hacerlo. ¿Quién se puede oponer a eso?

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Una respuesta a SOBRE LA MEMORIA

  1. Anonymous dijo:

    QUE RAZON, TE DARIA UN BESO!¿porqué no lo publicas o haces publi del blog en webs municipales o del partido? merecería la pena recordarselo a algunos que se dicen de izquierdas (y no pienso en nadie)NELI

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