El PP, como Franco

Nadie puede negar que el PP se siente bien viviendo en democracia…solo cuando cuando gobiernan ellos. Cuando no gobiernan llega el Apocalipsis, que va desde el España se rompe al España se hunde, pasando por todo tipo de estadios del tipo el PSOE está contra las familias, el PSOE se echa en brazos de los nacionalistas, Zapatero embustero, y un sin fin más de frases hechas de las que le encantan a los estrategas de la derecha y que luego repiten como loros Rajoy y sus acólitos.

Frases que caen por su propio peso, ya que cuando hablan de familia, hablan de sus familias, cuando hablan de nacionalistas hablan de los otros nacionalistas, cuando llaman embustero a Zapatero olvidan sus mentiras de la Guerra, de la Gürtel, de Camps, de Cospedal, etc. Supongo que para ellos ni yo tengo una familia, ni soy español (¡no me gustan  los toros!), y soy un mentiroso porque escribo esto.

¿Y por qué digo en el título que el PP como Franco? Pues porque éste también se sintió bien viviendo bajo el régimen republicano… cuando gobernaba la derecha. Lo explica muy bien Paul Preston en su magna biografía sobre Franco cuando relata el momento en que Franco se convierte en asesor del Ministro de Guerra y, sobre todo, cuando es encargado de sofocar a los mineros de Asturias. Le debió embriagar el olor de la sangre ya que en ese momento Franco pensó que una “república conservadora, dispuesta a usar sus servicios, podía mantener a raya a la izquierda” (Preston).

Pero como esa república era una democracia con sus elecciones libres y todo, llego febrero de 1936 y la izquierda ganó, y se hizo obvio, si es que todavía no lo era, que la derecha española de 1936 quería estar en el poder a cualquier precio.

No quiero decir con esta comparación que el Partido Popular se vaya a echar a las armas; no estamos en 1936, y el ejército, por suerte, ya no es lo que era y está al servicio del pueblo. Pero si digo que el Partido Popular está en el cuanto peor, mejor, que los españoles y españolas le importamos un bledo porque Rajoy solo quiere ser califa en lugar del califa. Parece que se le hace la boca agua cada vez que sube el paro, cada momento que cualquier medio neocon carga contra nuestro país. Si tiene que hundir el barco de nuestro país pues lo hunde, que luego ya dirá mira como lo hemos arreglado.

Que la derecha española mienta día sí, día también sin que se le altere el rictus es una cosa a la que por desgracia estamos acostumbrados. No tener escrúpulos ni vergüenza es una gran ventaja en política, te sirve para disculpar y ocultar cualquier actitud, para tirar la piedra y esconder la mano, para juzgar a un juez en vez de a unos asesinos. Pero no debemos entrar al trapo, no embarremos el terreno de juego y pongamos sobre la mesa las cartas que tenemos los buenos ciudadanos. Así, mientras la derecha exagerada vaya de farol, nosotros ganaremos con un póquer de honradez, honestidad, verdad y trabajo.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Maxipost y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s