VENANCIO SARRÍA, REPUBLICANO Y SOCIALISTA

Sarría, VenancioVenancio Sarría Simón es uno de los políticos aragoneses más activos del primer tercio de siglo. Nació en Utebo, en 1883, y murió asesinado por los rebeldes el 15 de noviembre de 1936. Miembro de una familia de herreros, se casó en segundas nupcias con la socialista zaragozana Pilar Ginés. Su profesión era la de agente comercial95.

En 1902 se afilió a Juventud Republicana. Cuando esta asociación desaparezca, formará el grupo «Jóvenes Republicanos». Sus principales actividades fueron diversas movilizaciones contra la Guerra de Marruecos, acciones que le llevarían a la cárcel en 1909.

No será la única vez que pase por presidio, ya que en 1912 fue detenido de nuevo, acusado de injurias96, y con motivo de la huelga de 1917 será de nuevo encarcelado. En estas visitas a la cárcel compartía espacio con socialistas y republicanos de izquierda, lo que se reflejará después en el Parlamento en las buenas relaciones que mantiene con estos parlamentarios, a lo que hay que añadir que, al igual que otros diputados aragoneses, perteneció a la logia masónica Constancia 97 .

En 1912, fundó el periódico El Ideal, que sirvió de impulso para aglutinar al republicanismo aragonés. En 1914 se constituye el Partido Republicano Autónomo Aragonés y junto con él surge un nuevo semanario, La Idea, que poco después deja paso a un rotativo emblemático en la historia de nuestra prensa, El Ideal de Aragón, fundado en 1915.

En 1923 fue candidato a diputado frente al liberal romanonista Leopoldo Romeo, pero nada pudo hacer contra quien había sido elegido ya en ocho ocasiones por el distrito de Zaragoza. Será con la llegada de la República cuando desde las filas de Partido Radical Socialista dé el salto a la política nacional. Nos es posible imaginar la alegría que supondría para este republicano de toda la vida la instauración de la República. Cuentan las crónicas que suya era la primera bandera republicana que ondeó en Zaragoza:

A las 10 de la noche la gente estacionada en la Plaza de Aragón, frente a capitanía le pide a la autoridad militar que ize la bandera republicana, respondiendo el gobernador militar general Gómez Morato (capitán general accidental por enfermedad, se supone que supuesta, del titular) que no se niega, pero que no tiene, apareciendo a las 11 y media D. Venancio Sarría (delegado del gobierno en la Confederación Hidrográfica del Ebro, al comenzar nuestra guerra será desgraciadamente fusilado) con una gran bandera con la franja morada, saludando a la multitud subido a la verja y ondeándola entre el entusiasmo de la multitud, que ha ido aumentado en número y griterío, acrecentados cuando se iza en el mástil, saludándola Gómez Morato con un ¡Viva la República!, que produce los mayores entusiasmos, con la gente abrazándose sin conocerse, incluso a los guardias, en una jornada inolvidable, iluminándose la fachada como en las grandes solemnidades98

En las Cortes vamos a disfrutar del mejor Venancio, que se convertirá en uno de los parlamentarios más activos de nuestra región. Además, a través de sus intervenciones nos deja ver bastante de su personalidad y de su pensamiento. En la primera ocasión que toma la palabra se define como «el hombre que menos títulos tiene», «el diputado más modesto de una Comisión integrada por letrados eminentes», «un hombre sin la autoridad técnica para hablaros con suficiencia»99, muestras de humildad, que no de sentimiento de inferioridad, pues él mismo se reafirma después cuando dice que «soy un ciudadano que ha aprendido algo en los libros, pero mucho más en la experiencia»100. Y no se equivocaba, porque veremos en sus intervenciones que la escuela de la vida tuvo en Venancio a un alumno aventajado.

La mayoría de sus iniciativas están relacionadas con la provincia de Zaragoza. Defenderá con rigor las exportaciones de fruta aragonesa, luchará contra los abusos de las compañías del gas, se interesa por la estación de Canfranc, se preocupa por los daños que provocan las tormentas en los pueblos de Zaragoza, lleva al Parlamento los problemas de la escuela de Layana, de la torre de Utebo, etc.

Se declara gran admirador de la obra del socialista Fernando de los Ríos «discípulo suyo del Sentido Humanista del Socialismo». En varias intervenciones deja entrever que para él, el sentido común y la justicia son valores supremos que están por encima de la Ley101.

Terminado el análisis de sus intervenciones creemos que en ellas se observa una evolución a lo largo de la legislatura, ya no en el pensamiento de Venancio, puesto que podemos decir que a sus 48 años, y afiliado desde 1902 a la Juventud Republicana, éste era muy firme, sino que el cambio lo observamos en la seguridad y el aplomo que se desprende en sus intervenciones. Si en las primeras parece que casi se disculpaba por estar ahí, por su tal vez excesiva modestia102, en las últimas se nos muestra como un parlamentario seguro de sí mismo, que no se esconde del enfrentamiento verbal ni de la polémica.

Es un político preocupado por su territorio, ya que en cada ocasión que tiene hace gala de su aragonesismo pero, sobre todo, es un Republicano con mayúsculas, que reafirma su trayectoria anterior con un compromiso con las instituciones republicanas reflejado en muchas de sus intervenciones, ya que en cada ocasión que tiene defiende la honestidad de los políticos republicanos.

No tendremos la suerte de ver de nuevo a Venancio en el hemiciclo. Las elecciones de 1933 fueron una debacle para la izquierda y en 1936 rehusó presentarse. Su trabajo le será reconocido por el nuevo Gobierno republicano cuando, el 3 de marzo de 1936, le nombre delegado en la Confederación Hidrográfica del Ebro. Detenido tras la sublevación, permanecerá en la cárcel de Torrero hasta que el 15 de noviembre de 1936 es asesinado por los fascistas. Si hay un político aragonés que merezca reconocimiento, ese es Venancio Sarría Simón, republicano y socialista

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94 Foto: ORONOZ. AHC. Signatura 585.

95 Gran Enciclopedia Aragonesa. Zaragoza: Unión Aragonesa del Libro. 1980-2007. Entrada redactada por Luis Germán Zubero.

96 BERNAD, E., República y republicanos. Socialistas y republicanos de izquierda en Zaragoza y provincia, Zaragoza: Grupo Socialista de la DPZ, 2003.

97 Mariano Joven perteneció a la misma logia y Sebastián Banzo a la logia Moncayo.

98 RUIZ MARÍN, Julián, Crónica de Zaragoza, año por año. Tomo 2, 1921-1939, pp. 209-210.

99 AHC, Diario de Sesiones, núm. 8, 24 de julio de 1931.

100 AHC, Diario de Sesiones, núm. 125, 27 de febrero de 1932.

101 Por ejemplo, en el AHC, Diario de Sesiones, número 354, 15 de junio de 1933, sobre unos disturbios en Zaragoza, dice al Gobernador «la legalidad solo ha de interesarles cuando no esté en pugna con la justicia y el sentido común».

102 Esta modestia parece sincera pero no podemos afirmar si de verdad él se sentía así o era unapequeña treta para acercarse más al pueblo del que tan orgulloso estaba por representarlo.

Extracto de la publicación Zaragoza en el Congreso de los Diputados, parlamentarios durante la Segunda República. Escrito por Gabriela Sierra Cibiriain y un servidor y publicado por la Institución Fernando el Católico.

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